Belgrano Sur con el freno puesto: 12 días de servicio reducido por el deterioro estructural de las vías
El ramal González Catán–Lozano del Ferrocarril Belgrano Sur arrancó la semana con una mala noticia para sus pasajeros: desde este lunes 5 de octubre y hasta el viernes 16 inclusive, el servicio operará con un recorrido recortado. Las formaciones solo circularán entre González Catán y 20 de Junio, dejando sin tren a quienes dependen del tramo entre esa estación y Lozano, con especial impacto en las localidades de Marcos Paz y Villars.
El motivo es concreto y difícil de soslayar: los rieles entre las estaciones 20 de Junio y Marcos Paz acumulan un desgaste significativo que obliga a una intervención urgente. Las tareas previstas incluyen el desarme de tramos existentes, el rebaje del terreno para establecer una nueva cota, la colocación de nuevos segmentos de vía y el agregado de piedra balasto. Trenes Argentinos encuadra estas obras dentro del plan de la Emergencia Ferroviaria, un paraguas que en los últimos años sirvió tanto para justificar inversiones concretas como para explicar demoras y limitaciones que afectan a miles de usuarios del conurbano bonaerense.
Una red que acumula deudas históricas
El Belgrano Sur no es precisamente la línea más mimada del sistema ferroviario del AMBA. Sus usuarios conviven desde hace años con infraestructura envejecida, frecuencias irregulares y estaciones en condiciones precarias. El episodio más reciente que grafica esa realidad fue el colapso de una escalera mecánica en la estación Sáenz, en Nueva Pompeya, ocurrido apenas semanas atrás y que dejó once personas heridas. En ese contexto, las obras anunciadas ahora son necesarias, aunque la pregunta que se instala sola es por qué se llegó a este punto de desgaste sin una intervención preventiva anterior.
La Emergencia Ferroviaria, declarada en su momento como marco para ordenar y acelerar las inversiones en el sector, sigue siendo la figura jurídica bajo la cual se ejecutan estas tareas. Para los pasajeros que cotidianamente usan el ramal, el concepto de “emergencia” ya no suena a excepcionalidad: se parece cada vez más a la normalidad del sistema.
Los nuevos horarios y lo que deben saber los viajeros
Durante los días hábiles del período de obras, los servicios desde González Catán hacia 20 de Junio partirán en horarios acotados: 8:47, 10:17, 11:38, 16:40, 18:10 y 20:09. En sentido inverso, el primer servicio desde 20 de Junio saldrá a las 9:25 y el último a las 21:10. Los fines de semana tendrán un diagrama diferencial, y Trenes Argentinos advirtió que cualquier condición climática desfavorable podría modificar o suspender las tareas, lo que a su vez podría alterar el cronograma de normalización.
Si todo sale según lo planificado, el recorrido completo entre González Catán y Lozano debería restablecerse el lunes 19 de octubre. Hasta entonces, los pasajeros de las estaciones afectadas deberán reorganizar sus traslados, apelar a alternativas de transporte público o asumir tiempos de viaje considerablemente mayores.
Más allá de la logística inmediata, la situación pone nuevamente en evidencia un problema estructural: la red ferroviaria del área metropolitana sigue operando en muchos tramos al límite de su capacidad, con infraestructura que demanda intervenciones que llegan tarde y que, cuando llegan, generan el caos puntual que hoy padecen los usuarios del Belgrano Sur.








