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Renovación del subte: nuevos coches para las líneas A y C

Renovación del subte porteño: llegan nuevos coches para las líneas A y C y el GCBA promete la mayor inversión en dos décadas

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con uno de los planes de modernización del subterráneo más ambiciosos de los últimos veinte años. En enero de 2027 arribarán al país las primeras formaciones nuevas destinadas a las líneas A y C, fabricadas en China por la empresa CRRC, con una incorporación al servicio comercial prevista para abril, una vez completadas las etapas de prueba reglamentarias.

La noticia fue confirmada tras una visita de funcionarios porteños a la planta de CRRC, donde ya está lista la primera formación. Entre los presentes estuvieron el presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibáñez, y el ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo, quienes supervisaron las pruebas de las unidades tanto en talleres como en movimiento.

224 coches, tres líneas y una apuesta política de largo plazo

La compra total asciende a 224 coches. De ese universo, 50 unidades se destinarán a las líneas A y C, mientras que las 174 restantes permitirán renovar por completo la flota de la línea B, que atraviesa uno de los corredores más transitados del norte porteño.

Los nuevos trenes incorporan mejoras sustanciales en confort, seguridad y accesibilidad: aire acondicionado, cuatro cámaras por unidad, pantallas LED con información de próxima estación, asientos de fibra con superficie antideslizante, mayor cantidad de agarraderas y espacios adaptados para personas con movilidad reducida, que incluyen sectores para sillas de ruedas, apoyos isquiáticos y señalización en braille junto a las puertas.

Ibáñez resaltó la importancia estratégica de la línea C, que conecta dos de los principales nodos ferroviarios de la Ciudad: Retiro y Constitución. La incorporación de los nuevos coches en ese corredor no es un detalle menor, teniendo en cuenta el volumen de pasajeros que diariamente trasborda entre el subte y los trenes metropolitanos.

Pruebas antes del debut

Antes de transportar pasajeros, las formaciones deberán pasar por un protocolo de verificación en tres etapas: pruebas estáticas para chequear sistemas y componentes, pruebas dinámicas con los trenes en movimiento y una marcha blanca sin pasajeros para ajustar la interacción con la infraestructura de cada línea.

Este proceso, habitual en la incorporación de nuevo material rodante, busca garantizar que los trenes funcionen sin inconvenientes desde el primer día de servicio comercial.

Una inversión récord, pero con deudas pendientes

El plan de modernización no se limita a los coches. El GCBA también contempla la renovación integral de la línea B, que incluye vías, sistema de potencia y señalamiento; la actualización de estaciones; la incorporación de ascensores; el reemplazo de escaleras mecánicas obsoletas; y el avance de la futura línea F.

El número que pone en perspectiva la escala del proyecto: el programa de inversiones alcanzará los 917.000 millones de pesos en 2027, lo que el Gobierno porteño define como el mayor desembolso en infraestructura subterránea de las últimas dos décadas.

Sin embargo, el anuncio llega en un contexto que no está exento de tensiones. En las últimas semanas, los Metrodelegados protagonizaron un paro en la línea A por descuentos salariales que consideraron ilegales, y la estación Lavalle de la línea C permanece cerrada por obras. La modernización de la flota es la cara visible de una política de infraestructura que, para sus críticos, todavía convive con problemas estructurales de gestión y condiciones laborales en el sector.

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