El líder de La Cámpora busca seguir al frente del partido provincial y no descarta una interna. En el entorno de Kicillof aseguran que el gobernador no competirá, pero en el MDF creen que una elección podría ordenar la disputa de poder dentro del peronismo bonaerense.
La interna del peronismo bonaerense volvió a encenderse. Máximo Kirchner confirmó su intención de continuar al frente del PJ Bonaerense por otros cuatro años, incluso si para eso debe competir en una interna. La jugada busca sostener el control político del partido en la provincia, principal bastión de Fuerza Patria.
“Todos tienen derecho. El que quiera competir, que compita. Yo asumí cuando me lo pidieron, no era mi vocación ni mi aspiración”, declaró el diputado en Radio con Vos. Kirchner también aseguró que existía un acuerdo previo con Axel Kicillof y Sergio Massa para mantener su conducción, algo que en La Plata desmienten de plano.
Desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que reúne a los intendentes más cercanos al gobernador, se resisten a convalidar la continuidad del líder camporista. Aunque no hay una postura unificada, varios jefes comunales se oponen a que Kirchner imponga condiciones en el armado partidario. “Si Axel quiere ser presidente, tiene que romper con estos chicos”, lanzó un intendente del conurbano.
En el entorno del mandatario provincial, sin embargo, descartan que Kicillof vaya a competir. “Axel no va a estar a la cabeza del partido. Todos los intendentes lo tienen claro”, remarcan en la Gobernación. Frente a ese escenario, el sector del gobernador podría impulsar un candidato propio o forzar una lista de unidad que permita evitar una interna abierta.
En el MDF creen que La Cámpora difícilmente se anime a una contienda interna, pero valoran que podría servir como espacio de debate político. En el kicillofismo aseguran que, aunque la organización de Kirchner sumó militantes en los últimos años, los padrones partidarios están dominados por los intendentes, lo que los dejaría en ventaja en una eventual elección interna.
Desde el cristinismo, en cambio, destacan el “trabajo territorial” que realizó Máximo Kirchner entre 2017 y 2019 para conformar Unidad Ciudadana y el Frente de Todos, y remarcan su “representación institucional” en concejos deliberantes, legislaturas y municipios. “Ha sido un factor clave en la reconstrucción del peronismo bonaerense”, sostienen cerca del camporista.
Mientras tanto, el clima interno del PJ se cruzará con las negociaciones por el Presupuesto bonaerense, donde también entran en juego fondos para obras públicas, cargos en el Banco Provincia, la Corte y la Defensoría del Pueblo. “Esto es un toma y daca, como siempre”, reconocen en el kirchnerismo.
Una eventual lista de unidad sería, una vez más, producto de un acuerdo de conveniencia. Ningún sector quiere cargar con el costo político de una fractura, pero ambos se miden y esperan que el otro ceda primero. La historia de la interna peronista, una vez más, parece no tener fin.










