Belgrano Sur a Constitución: el GCBA pide autorización para endeudarse hasta USD 75 millones y relanzar una obra frenada hace años
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió dar un paso concreto para desempantanar una de las obras ferroviarias más postergadas de la última década. El Ejecutivo porteño envió a la Legislatura un proyecto de ley que lo habilita a tomar deuda por hasta 75 millones de dólares —o su equivalente en pesos u otras monedas— con el objetivo de financiar la extensión del Ferrocarril Belgrano Sur hasta la estación Constitución, en la Comuna 1.
La iniciativa, ingresada este miércoles al cuerpo legislativo, contempla una arquitectura financiera amplia: el financiamiento podría provenir de organismos multilaterales de crédito, bancos de desarrollo, otras entidades financieras o directamente de la emisión de títulos de deuda en los mercados local e internacional. Esos bonos podrían denominarse en pesos, dólares u otras monedas, con plazos mínimos de un año y tasas de interés fijas, variables o mixtas.
Una obra con historia y sin final
El proyecto de conectar el Belgrano Sur con Constitución no es nuevo. Desde hace varios años, Nación y Ciudad habían acordado en conjunto avanzar con un viaducto ferroviario y una nueva estación en el nudo de Constitución, uno de los puntos de mayor concentración de transporte público del país. Sin embargo, la ejecución de las obras quedó paralizada en la órbita nacional, y el ambicioso plan quedó en el papel.
Ahora, el Gobierno porteño retoma la iniciativa por su cuenta, amparado en convenios firmados entre el Estado nacional y la Ciudad, que califican el proyecto como de interés estratégico. En ese marco, el Ejecutivo local busca financiar por sí mismo lo que la Nación no pudo o no quiso ejecutar.
Las condiciones del endeudamiento y sus implicancias
Más allá de los montos, el proyecto habilita al GCBA a realizar operaciones de cobertura frente a riesgos cambiarios y de tasas de interés, lo que revela la complejidad financiera que implica endeudarse en moneda extranjera. También contempla la posibilidad de otorgar garantías incondicionales e irrevocables para el repago, e incluso afectar recursos provenientes del Régimen de Coparticipación Federal como respaldo hasta la cancelación total de las obligaciones.
Este último punto es relevante: comprometer fondos de coparticipación implica que, en caso de dificultades en el repago, serían recursos que la Ciudad recibe del Estado nacional los que quedarían comprometidos para cubrir la deuda.
El debate, ahora en la Legislatura
El proyecto deberá ser debatido y aprobado por la Legislatura porteña antes de que el Ejecutivo pueda avanzar con cualquier operación de crédito. El cuerpo legislativo tendrá la última palabra sobre si la Ciudad está en condiciones —y si es conveniente— asumir ese nivel de endeudamiento para concretar una obra que, aunque estratégica para miles de vecinos del sur y el centro porteño, lleva años acumulando promesas incumplidas.
La extensión del Belgrano Sur hacia Constitución mejoraría de manera significativa la conectividad de comunas del sur de la Ciudad con el principal nodo ferroviario porteño. Pero la pregunta que sobrevuela el debate legislativo es inevitable: ¿puede y debe la Ciudad endeudarse sola para completar una obra que, en su origen, era responsabilidad compartida con el Estado nacional?
—








