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Papa León XIV operado: ¿se cae la visita a la Argentina?

León XIV supera la operación de pulmón, pero su visita a la Argentina en noviembre queda en suspenso

El papa León XIV atravesó sin complicaciones una cirugía para extirparle un tumor pulmonar en Roma y ya descansa en el Policlínico Gemelli. Sin embargo, la intervención abre interrogantes concretos sobre su gira latinoamericana prevista para noviembre, que incluye una escala en Buenos Aires del 8 al 11 de ese mes. Mientras el Vaticano guarda silencio sobre posibles cambios en la agenda, el Gobierno argentino sostiene los preparativos y mantiene la fe en que la visita se concrete.

Una noche tranquila después de la sala de operaciones

Según el parte oficial difundido por la Santa Sede este miércoles 14 de octubre, León XIV “pasó una noche tranquila” luego de la intervención quirúrgica. La cirugía, realizada mediante técnica videoasistida, duró aproximadamente 90 minutos y concluyó con la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. El examen histológico practicado durante el procedimiento confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer originado en células glandulares.

El Pontífice se recuperó sin dificultades de la anestesia y fue trasladado a su habitación en la décima planta del hospital. Los especialistas calculan que permanecerá internado aproximadamente una semana, período durante el cual continuarán los estudios para determinar el alcance de la enfermedad y definir los pasos a seguir en el tratamiento.

Pese a todo, León XIV no se ausentó por completo del debate eclesial. Desde su cama de hospital, hizo llegar un mensaje con motivo del décimo aniversario de Amoris laetitia, la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el amor en la familia. El texto fue leído por el cardenal Luis Antonio Tagle durante una misa en la Plaza de San Pedro. “Sin familias fuertes, el mundo no tiene futuro”, expresó el Pontífice, quien también rescató una enseñanza de su predecesor: “La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia”.

El dispositivo argentino, en pie pero con incertidumbre

La visita papal a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre con escala también en Uruguay y Perú, enfrenta su primera prueba de fuego logística. La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, salió a despejar dudas y confirmó que el Gobierno nacional mantiene en marcha toda la organización, aunque con una salvedad importante: todo quedará sujeto a lo que indique el Vaticano en función de la evolución del estado de salud del Papa.

“Hasta que no haya una respuesta oficial del Vaticano, seguimos trabajando porque es un dispositivo impresionante”, afirmó Monteoliva. Y añadió, con un tono que mezcló gestión y fe: “Tenemos fe de que venga, más los que somos creyentes, pero primero está la salud de Su Santidad”.

La funcionaria reconoció que una eventual reprogramación dependerá tanto del cuadro clínico del Pontífice como del tratamiento que los médicos determinen en los próximos días. Hasta el momento, el Vaticano no emitió ninguna comunicación oficial que modifique la agenda internacional prevista.

La incógnita sobre noviembre

La Ciudad de Buenos Aires ya había tomado medidas concretas en anticipación a la visita: se establecieron dos feriados porteños para el 9 y 10 de noviembre y se creó una unidad especial para coordinar seguridad, logística y actividades. A eso se suma que la Marcha del Orgullo fue acordada para el 7 de noviembre, un día antes del arribo papal, en un equilibrio político que el Gobierno porteño gestionó con los organizadores del evento.

El escenario que se abre ahora es inédito: toda esa maquinaria administrativa y de seguridad desplegada en Buenos Aires quedará en modo de espera hasta que los médicos del Gemelli y la Santa Sede den señales más claras sobre la recuperación de León XIV. Las próximas evaluaciones serán determinantes. El reloj corre.