Titular: Devoto, el cierre histórico que tardó décadas: arrancó el traslado de 1.500 presos al nuevo penal de Marcos Paz
Después de años de promesas incumplidas, la cárcel de Villa Devoto comenzó a vaciarse. Este domingo se puso en marcha el operativo de traslado de los aproximadamente 1.500 detenidos alojados en el establecimiento penitenciario ubicado en Bermúdez al 2600, en la Comuna 11, hacia el nuevo complejo penitenciario construido en Marcos Paz, en el conurbano bonaerense. La medida fue presentada por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, como el cumplimiento de una deuda histórica con los vecinos del barrio.
“Histórico. Ya es una realidad el desalojo de la Cárcel de Devoto”, publicó Macri, quien destacó el trabajo articulado con el presidente Javier Milei y funcionarios de distintos niveles de gobierno para concretar la operación. El convenio firmado entre la administración porteña y el Estado nacional fue el marco legal que habilitó el inicio del proceso.
Un operativo de alta complejidad
Para garantizar la seguridad del traslado, se conformó un Comando Unificado con participación de fuerzas federales, de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires. Este organismo tiene a su cargo la planificación, coordinación y ejecución de cada etapa del procedimiento, que contempla un esquema gradual y progresivo con medidas de prevención de riesgos durante los recorridos. Uno de los criterios centrales para organizar el cronograma es el perfil criminológico de cada detenido.
El nuevo establecimiento, construido por el Gobierno de la Ciudad y transferido al Ministerio de Seguridad de la Nación, se levanta sobre un predio de 80 hectáreas en Marcos Paz. Cuenta con cuatro unidades de alojamiento de máxima seguridad y una capacidad total para 2.232 personas, lo que supera ampliamente la cantidad de internos que recibirá en esta primera etapa.
Una obra que estuvo cinco años paralizada
La historia del complejo de Marcos Paz no estuvo exenta de contratiempos. La construcción permaneció detenida durante cinco años hasta que fue reactivada en diciembre de 2024, bajo la actual gestión de Jorge Macri. Ese dato no es menor: el tiempo perdido representa también años adicionales de convivencia forzada entre el barrio y una cárcel que, desde hace décadas, genera tensiones urbanas, de seguridad y de calidad de vida para los residentes de Villa Devoto.
El plan no se limita a los internos de Devoto. Una vez completado ese traslado, el operativo prevé incorporar al complejo de Marcos Paz a otros 350 detenidos que actualmente están alojados en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad, todos bajo disposición del Poder Judicial de la Nación. Esta segunda fase permitiría liberar plazas en dependencias policiales porteñas que hoy funcionan como espacios de alojamiento transitorio mientras avanzan los procesos judiciales.
El desafío político detrás del anuncio
El cierre definitivo de la cárcel de Devoto no es solo una cuestión logística: es una decisión política con implicancias urbanas, de seguridad y de gestión que arrastra décadas de postergaciones bajo distintas administraciones. La pregunta que subyace es cuánto tiempo llevará completar el traslado total y qué destino tendrá el predio una vez desocupado, una discusión que seguramente ganará protagonismo en la agenda porteña en los próximos meses.
Por ahora, el operativo está en marcha. Y con él, la cuenta regresiva para el fin de una cárcel que nunca debió haber permanecido tanto tiempo en el corazón de la ciudad.








