RIMICABA: el nuevo régimen de CABA para atraer inversiones productivas y aliviar la carga fiscal de pymes y microempresas
La Ciudad de Buenos Aires avanzó con una herramienta concreta para estimular la inversión privada en su territorio. Con la sanción de la Ley N° 6.950, el gobierno porteño creó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones de la Ciudad, conocido como RIMICABA, un esquema de beneficios fiscales y financieros pensado para empresas medianas, pymes y microempresas que desarrollen o radiquen proyectos productivos en el distrito.
La iniciativa no surge en el vacío: se articula directamente con el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) de alcance nacional, funcionando como una capa adicional de estímulos específicamente diseñada para el ámbito local. Para quienes ya cuentan con proyectos aprobados en el marco del RIMI nacional y están radicados en la Ciudad, el nuevo régimen porteño amplía el menú de herramientas disponibles.
Qué beneficios concretos ofrece el RIMICABA
El paquete de incentivos aprobado incluye medidas de impacto directo sobre los costos operativos y la carga impositiva de las empresas adheridas. En primer lugar, se establece la exención del Impuesto de Sellos para los contratos vinculados a las inversiones alcanzadas por el régimen. A esto se suma la exención del ABL y del Impuesto Inmobiliario sobre los inmuebles afectados a actividades productivas que surjan de esos proyectos.
El punto quizás más atractivo es la posibilidad de computar hasta el 25% de la inversión realizada como crédito fiscal aplicable al Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Este beneficio puede utilizarse hasta su agotamiento o hasta el 31 de diciembre de 2028, lo que ocurra primero. Se suma, además, el acceso a líneas de financiamiento preferencial a través del Banco Ciudad.
Quiénes pueden acceder y qué inversiones son elegibles
El régimen está dirigido a empresas cuyos proyectos hayan sido previamente aprobados en el marco del RIMI nacional y estén radicados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También pueden adherirse microempresas locales que realicen inversiones productivas por montos que van desde los USD 100.000 hasta los USD 149.999,99.
En cuanto a los tipos de inversión elegibles, la norma contempla la compra, fabricación o importación de bienes productivos —con excepción de automóviles—, la ejecución de obras vinculadas a actividades productivas y los proyectos de eficiencia energética y energías renovables. Para estos últimos, cuando se trate de inversiones de alta eficiencia energética, el monto mínimo requerido se reduce a USD 50.000.
Condiciones y límites del esquema
No todo es un camino despejado. Quienes accedan al RIMICABA deberán garantizar la radicación efectiva y el mantenimiento de la actividad productiva en la Ciudad durante al menos cuatro años, salvo casos de fuerza mayor o caso fortuito. Además, los beneficios tienen vigencia acotada, y su aplicación práctica aún depende de la reglamentación pendiente, un paso administrativo que marcará el ritmo real de implementación.
Los objetivos declarados del régimen apuntan a incentivar tanto la inversión local como la extranjera, fortalecer cadenas de valor, impulsar sectores estratégicos, mejorar la competitividad porteña y promover la generación de empleo y las exportaciones de bienes y servicios.
Una apuesta porteña en un contexto de incertidumbre
El lanzamiento del RIMICABA llega en un momento en que el sector industrial arrastra dificultades estructurales. La crisis de la industria textil, con seis de cada diez empresas que redujeron su producción, ilustra el escenario adverso que enfrenta buena parte del tejido productivo. En ese contexto, la iniciativa del gobierno porteño busca posicionarse como una señal de estabilidad y previsibilidad para los inversores que evalúan dónde radicar sus proyectos.
La arquitectura del régimen combina alivio fiscal inmediato con acceso al crédito, apuntando a reducir las barreras de entrada para la inversión productiva en uno de los mercados más dinámicos —y más caros— del país. Ahora bien, el verdadero test llegará con la reglamentación y la capacidad del gobierno de la Ciudad para traducir la letra de la ley en beneficios concretos y accesibles para las empresas.









