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Rescate de guacamayo en Barracas: alas atrofiadas y dueño imputado

Maltrato animal en Barracas: rescataron un guacamayo con las alas atrofiadas y el dueño quedó imputado

Un allanamiento en la Comuna 4 expuso las condiciones de cautiverio de un ave exótica y puso en foco el rol de la fiscalía ambiental porteña en la protección de la fauna.

Un guacamayo azul y amarillo fue rescatado de una vivienda del barrio de Barracas luego de que una investigación judicial determinara que el animal vivía en condiciones incompatibles con su bienestar. El responsable del inmueble quedó imputado por presunto maltrato animal, en una causa que quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.

El caso comenzó de manera casi fortuita: un agente de la Policía de la Ciudad que realizaba una recorrida preventiva en la zona detectó la presencia de un ave de gran porte en el frente de una propiedad. Lo que llamó la atención de los efectivos no fue solo la presencia del animal, sino su comportamiento: el guacamayo mostraba signos de agitación y ejecutaba movimientos repetitivos y de balanceo, patrones que suelen asociarse al estrés generado por el encierro prolongado o las condiciones inadecuadas de cautiverio.

A partir de ese primer aviso, intervino el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del MPF CABA, que profundizó la pesquisa, identificó el domicilio y recopiló registros audiovisuales que documentaron el estado del animal. Con ese material como respaldo, el fiscal Blas Matías Michienzi, a cargo de la UFEMA, solicitó formalmente el allanamiento, que fue autorizado por el titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 19, Eduardo Riggi.

Lo que encontraron dentro fue contundente: el guacamayo presentaba las alas atrofiadas y, dada su edad avanzada, carecía de la capacidad física para volar. El espacio donde estaba confinado no le permitía desplazarse con libertad y el acceso al agua y a la comida era deficiente. A eso se sumaron condiciones de higiene y de enriquecimiento ambiental que los especialistas calificaron como inadecuadas tanto para su salud física como para su bienestar comportamental.

Ante ese panorama, la UFEMA dispuso el rescate inmediato del ave y su traslado al Ecoparque Interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, donde quedó bajo resguardo para ser evaluada por profesionales y recibir la atención que su estado requiere.

El operativo contó con la participación de la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad y la Brigada de Control Ambiental (BCA) de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, una articulación entre fuerzas de distintos niveles institucionales que refleja la complejidad que suelen tener este tipo de causas.

El imputado deberá responder por una presunta infracción a la Ley 14.346, la norma nacional que tipifica el maltrato y los actos de crueldad hacia los animales.

El caso se inscribe en una serie de operativos similares que la UFEMA viene impulsando en la Ciudad. En los últimos meses, la fiscalía actuó en el rescate de once gatos persas de un criadero clandestino en el barrio de Flores, en el decomiso de piezas de taxidermia sin documentación en un restaurante del Microcentro y en la recuperación de un perro desnutrido hallado en un depósito de chatarra en Villa Lugano. Un patrón de intervención que, lejos de ser esporádico, empieza a consolidarse como una política activa de persecución del maltrato animal en el territorio porteño.