Juicio en vilo: Pity Álvarez intentó escapar del Hospital Tornú y el tribunal volvió a suspender la audiencia
El proceso judicial contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz enfrenta una nueva parálisis. Este lunes, en lo que debía ser la undécima audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, el músico protagonizó un episodio de descompensación severa en el Hospital Tornú, ubicado en la Comuna 15 de la Ciudad de Buenos Aires, que terminó por impedir la continuidad del debate.
El plan original era conectar a Álvarez de manera remota por videollamada, una alternativa que la propia defensa había propuesto luego de que el músico fuera internado la semana pasada tras sufrir una crisis hipertensiva. Sin embargo, cuando el personal médico intentó trasladarlo desde la sala de terapia intermedia hacia una habitación común para facilitar la conexión, el imputado reaccionó de forma inesperada: comenzó a alejarse del lugar, intentó salir por otra puerta y, según relató su abogado Sebastián Queijeiro a medios nacionales, llegó a intentar subirse a un automóvil. Descalzo y a los gritos, debió ser contenido por personal policial y sanitario hasta que finalmente fue reintegrado a su habitación.
El episodio vuelve a instalar una pregunta que el tribunal no puede eludir: ¿hasta cuándo puede sostenerse un juicio oral con un imputado cuyo estado de salud genera estas disrupciones?
La tensión entre la defensa y las partes acusadoras es palpable. El abogado Javier Baños había sido contundente ante el tribunal: “No puedo comenzar mi interrogatorio sin que mi asistido esté presente”. Tanto la querella como la Fiscalía resistieron ese argumento y se opusieron a cualquier suspensión. No obstante, los hechos terminaron imponiéndose sobre las posiciones jurídicas: la audiencia fue levantada sin que se tomara declaración a ninguno de los siete testigos previstos para la jornada.
Hasta este lunes, el juicio llevaba registradas las declaraciones de 27 personas a lo largo de diez audiencias. Un proceso que, según el calendario original, debería estar avanzando en su etapa probatoria, pero que acumula interrupciones vinculadas al estado físico y mental del acusado.
Álvarez permanece internado en el Tornú desde el miércoles previo. Si bien informes clínicos indicaron que su cuadro era estable desde el punto de vista cardiovascular, aún resta que el equipo de Salud Mental complete su evaluación. Ese dictamen será clave para determinar si el músico está en condiciones de enfrentar el juicio y bajo qué modalidad.
El caso tiene una carga simbólica e institucional que trasciende al imputado. Álvarez está acusado por el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en 2018 en el barrio porteño de Palermo. Ocho años después, la familia de la víctima aguarda un veredicto que el sistema judicial parece incapaz de garantizar con la celeridad que el caso exige.
La situación reabre, además, un debate más estructural sobre los mecanismos que tiene el sistema judicial para llevar adelante procesos penales cuando el estado de salud del imputado se convierte en una variable determinante. La decisión de avanzar, suspender o reformular el formato del juicio recae ahora, una vez más, sobre el Tribunal N°29.








