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Cine Teatro Taricco: la iniciativa popular que desafía al GCBA

El Cine Teatro Taricco y una deuda histórica del Estado porteño: vecinos de La Paternal vuelven a la carga con una iniciativa popular

Un edificio que supo albergar las actuaciones de Carlos Gardel, Tita Merello y las Hermanas Legrand lleva décadas en el abandono. El Cine Teatro Taricco, emplazado en la avenida San Martín 2377, en el barrio de La Paternal, es hoy una postal de la desidia institucional: un inmueble declarado de interés cultural, sujeto por ley a expropiación desde 2005, que nunca fue recuperado porque el Poder Ejecutivo de la Ciudad simplemente no cumplió con lo que la propia Legislatura ordenó.

Ahora, más de veinte años después de aquella norma incumplida, vecinos y organizaciones del barrio decidieron volver a intentarlo. El 14 de octubre de 2026 presentaron ante la Legislatura porteña una iniciativa popular formal, en el marco de la Ley 40 de la Ciudad, para impulsar la expropiación del edificio y su refundación como espacio cultural público.

La presentación estuvo encabezada por Gabriela Claudia Romero, en representación de un grupo de promotores integrado también por Norberto Zanzi, Luis Raúl Calvo, Rubén Daniel López, Víctor Pais, Silvia Tennenholz y Andrea Moccio. Zanzi fue designado representante legal del proyecto.

Una ley que nunca se cumplió

El antecedente político más incómodo para el Gobierno porteño no es nuevo: en 2005, la Legislatura sancionó la Ley 1837, que declaró el inmueble sujeto a expropiación. Nunca se ejecutó. El edificio, que desde 1969 dejó de funcionar como sala de cine y teatro, continuó deteriorándose hasta el estado actual de abandono. En 2004, una resolución lo había declarado Sitio de Interés Cultural, reconocimiento que tampoco se tradujo en acciones concretas de preservación.

Este incumplimiento es el nudo central de la nueva presentación. Los impulsores no están pidiendo algo novedoso: están reclamando que se cumpla lo que el Estado ya decidió hace más de dos décadas. Esa es la dimensión política más contundente de la iniciativa.

Qué propone el proyecto

La nueva iniciativa busca declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble, sus instalaciones y bienes originales. El Gobierno porteño debería avanzar con la restauración de la fachada, los espacios interiores y los elementos ornamentales, preservando las características arquitectónicas del edificio.

El espacio quedaría destinado exclusivamente a actividades de cine, teatro, biblioteca, eventos culturales y usos complementarios. La tasación de los bienes estaría a cargo del Banco Ciudad, con mecanismos previstos para resolver eventuales desacuerdos sobre el valor de la expropiación.

Uno de los puntos más innovadores del proyecto es el modelo de gestión: la programación y administración quedarían en manos de una comisión ad honórem integrada por un representante del Ejecutivo de la Comuna 15, uno del Consejo Consultivo Comunal y vecinos delegados de organizaciones con domicilio en las comunas 15, 11 y 6. Se trata de un esquema de cogobierno ciudadano que apunta a romper con la lógica de espacios culturales capturados por la burocracia estatal.

Una red comunitaria que respalda la propuesta

La iniciativa no llegó a la Legislatura de manera aislada. Cuenta con el respaldo de una extensa red de entidades culturales, sociales y comunitarias. Entre las más destacadas figura La Gran Paternal, colectivo que nuclea a más de 70 talleres y alrededor de 200 artistas; el Colectivo de Cineastas; la Federación para la Defensa de Clubes e Instituciones Barriales (FEDECIBA); el Consejo Consultivo Comunal 15; la Federación de Bibliotecas Populares de la Capital Federal y la Asociación Civil Late Paternal, entre muchas otras.

También adhieren los Muralistas de La Paternal, la Junta de Estudios Históricos de Paternal-Villa Mitre, el CeSAC 22 y el proyecto Paisajeante. En los fundamentos del texto, los promotores plantean además vínculos con instituciones académicas como la Facultad de Agronomía de la UBA y con institutos de formación artística, para desarrollar prácticas profesionales y extensión universitaria en el futuro espacio.

Los impulsores también argumentan que la recuperación del Taricco tendría un efecto dinamizador sobre el comercio de la avenida San Martín y permitiría ampliar el acceso a la cultura sin que los vecinos de la zona deban trasladarse hacia otros centros de la Ciudad.

El paso político que viene

Con la presentación formal ante la Mesa de Entradas Parlamentarias, el proyecto ingresó al circuito institucional previsto por la Ley 40. La Comisión de Asuntos Constitucionales deberá evaluar si la iniciativa cumple con los requisitos formales de admisibilidad, y luego se definirán los plazos y condiciones para la recolección de firmas ciudadanas necesaria para que el proyecto avance.

Lo que está en juego, en definitiva, es si el Gobierno porteño estará dispuesto esta vez a honrar una deuda que acumula más de dos décadas. Para los vecinos de La Paternal, el Taricco no es solo un edificio: es la evidencia más concreta de lo que ocurre cuando el Estado promete, legisla y luego mira para otro lado.