El “aguante” institucional por sobre la gestión deportiva
En un año donde el calendario no da respiro por la cita mundialista, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha decidido priorizar la lealtad política por sobre la eficiencia organizativa. El anuncio del paro para la fecha 9 del Torneo Apertura no es una reivindicación laboral, sino un blindaje corporativo explícito hacia Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. En un contexto de asfixia financiera, la dirigencia deportiva opta por detener la pelota para responder a las citaciones judiciales derivadas de la denuncia de la ARCA por una deuda que escala a los 19 mil millones de pesos.
Camisetas con mensaje y el costo del “escritorio”
La política de gestos tuvo su epicentro en el Nuevo Gasómetro. La aparición de San Lorenzo e Instituto con leyendas de “Basta de perseguirnos” marca el tono de una gestión que se siente bajo asedio externo. Sin embargo, detrás del marketing de la resistencia, la realidad de los clubes bonaerenses y del interior es crítica: el propio San Lorenzo viene de un raid logístico insólito, jugando partidos con apenas 48 horas de descanso debido a postergaciones previas. Esta nueva interrupción solo profundiza el caos de una Liga Profesional que parece gestionarse a través de la improvisación y el “estado de asamblea” permanente.
La fecha FIFA: el “sapo” que deberán tragar los clubes
La solución propuesta para reprogramar los 15 partidos —incluyendo el clásico entre San Lorenzo e Independiente y duelos clave como Racing-Huracán— es jugar en medio de la ventana de selecciones de marzo. Esto implica un costo deportivo altísimo: los equipos deberán ceder a sus figuras y afrontar compromisos determinantes con planteles diezmados. Es la paradoja de una conducción que dice defender a los clubes, pero los obliga a jugar en desventaja competitiva para sostener una pulseada política con el Gobierno Nacional y los organismos de recaudación. Mientras los ojos del país miran a Qatar por la Finalissima, el fútbol doméstico queda como rehén de una interna que ya no se juega en las áreas, sino en los tribunales.










