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Policía de la Ciudad: Macri distinguió a 49 cadetes del ISSP

La seguridad como bandera electoral: Jorge Macri volvió a escena con un acto policial y un mensaje político de alto voltaje

El jefe de Gobierno porteño presidió la ceremonia de egreso de la XV promoción del Instituto Superior de Seguridad Pública y aprovechó el escenario para lanzar frases de tono confrontativo que van más allá del protocolo institucional. El acto, que distinguió a 49 cadetes, se convirtió en una nueva plataforma para consolidar el eje de seguridad como el principal activo político de su gestión.

Con la solemnidad propia de una ceremonia castrense como telón de fondo, Jorge Macri tomó la palabra y dejó en claro que su administración no tiene intención de moderar el discurso en materia de seguridad. “Quienes quieran romper el orden y las reglas se equivocaron de ciudad”, disparó el mandatario ante los flamantes dragoneantes del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), ubicado en Villa Soldati. Y fue más lejos: “No vamos a pedir perdón por defender a los porteños, por ir a buscar a los delincuentes donde se escondan.”

Las palabras no son menores en el contexto político actual. Pronunciadas frente a una fuerza que ya supera los 28.000 efectivos y que en los últimos dos años y medio incorporó más de 5.000 nuevos policías, las declaraciones de Macri buscan instalar una narrativa de orden y firmeza que resuena con fuerza en el electorado porteño de cara a los próximos ciclos electorales.

En el centro del acto estuvo la Designación de Dragoneantes y el Traspaso de Abanderados de la XV promoción. Entre los 49 cadetes reconocidos por su rendimiento académico, conducta, compañerismo y desempeño en los entrenamientos, se destacaron los cinco mejores promedios de la camada: la dragoneante general Camila Maltagliatti, quien recibió su distinción de manos del propio jefe de Gobierno y de su padre, Rubén Darío Maltagliatti, y los dragoneantes mayores Julia Ayelén Bailatte, Mia Belén Gómez, Rodrigo Gabriel Zemel y Ruth Noemí Benítez.

La formación que reciben estos nuevos integrantes de la fuerza tiene una duración de dos años y otorga el título de Técnico Superior en Seguridad Pública. El proceso combina clases regulares, un período de internación en el predio de 10 hectáreas de Villa Soldati y una etapa final donde el ejercicio profesional convive con los últimos módulos académicos. También se forman allí los futuros bomberos de la Ciudad.

El Gobierno porteño aprovechó además para hacer un balance de su política de seguridad, mencionando operativos en barrios vulnerables, controles en accesos a la Ciudad y despliegues focalizados en zonas de alta conflictividad. Desde 2017, egresaron del ISSP un total de 11.034 policías distribuidos en 13 promociones, cifra que el oficialismo exhibe como prueba de una apuesta sostenida en el tiempo al fortalecimiento de la fuerza.

El discurso de Macri, sin embargo, no pasó desapercibido. La retórica de “ir a buscar a los delincuentes donde se escondan” abre interrogantes sobre los límites del accionar policial y el control civil sobre la fuerza, debates que la oposición porteña ha instalado con creciente intensidad en los últimos meses ante distintos episodios de tensión en barrios populares.

Lo que quedó claro este lunes es que el jefe de Gobierno no piensa suavizar el tono. La seguridad es, para su gestión, mucho más que una política pública: es el eje vertebrador de su identidad política y la apuesta más fuerte de cara al futuro.