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Cantina Chichilo: la Legislatura porteña la homenajeará por sus 70 años

Setenta años de bodegón, tres generaciones y una placa: la Legislatura porteña quiere homenajear a la Cantina Chichilo de La Paternal

Un proyecto presentado por cinco legisladores propone reconocer institucionalmente la trayectoria del histórico restaurante de Camarones 1901, fundado en 1956 por inmigrantes calabreses y vinculado a la historia de Diego Maradona y Argentinos Juniors.

Hay lugares en Buenos Aires que resisten el paso del tiempo sin necesidad de reinventarse. La Cantina Chichilo, ubicada en Camarones 1901, en el corazón de La Paternal, es uno de ellos. Siete décadas de caracoles a la bordalesa, ranas a la provenzal y fusilli al fierrito hechos uno por uno sostienen una historia que va mucho más allá del menú. Ahora, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires quiere dejar constancia de esa historia con una placa conmemorativa.

La iniciativa tramita bajo el Expediente 2725-D-2026, ingresado el 7 de septiembre de 2026. El autor del proyecto es el legislador Pablo Alejandro Donati, acompañado por los coautores Juan Facundo Del Gaiso, Alejandro Omar Grillo, Francisco Loupias y Gimena Villafruela. El texto propone que el cuerpo legislativo exprese su beneplácito por el 70° aniversario del establecimiento y disponga la colocación de una placa recordatoria en el local.

De Calabria a La Paternal

La historia de Chichilo arranca en 1920, cuando Francesco Russo y su esposa María Rosa desembarcaron en Argentina tras casi tres semanas de travesía en barco desde Calabria, Italia. Décadas más tarde, en 1956, la familia dio forma a lo que sería la cantina tal como se la conoce hoy. Antes de llegar a La Paternal, habían tenido un almacén en San Cristóbal donde ofrecían vermut y picadas a la usanza italiana, y luego se instalaron en Floresta.

El apodo de Francesco, “Chichilo”, terminó bautizando al lugar. Con el tiempo, el negocio pasó a manos de su hijo Francisco, casado con Esterina “Ester” Figliomeni. Desde hace 54 años, quien lleva las riendas es Francisco “Cacho” Russo, hijo de ambos, que empezó a trabajar allí a los 18 años. Hoy lo acompañan su esposa, sus hijos y sus sobrinos Ernesto y María del Valle Fontes: tres generaciones al frente de una misma cocina.

La mesa de Maradona

La Cantina Chichilo no es solo un dato gastronómico en la historia de La Paternal. La cercanía con el estadio de Argentinos Juniors convirtió al local en un punto de referencia para el club y, particularmente, para Diego Armando Maradona. Según los fundamentos del proyecto legislativo, el astro conoció el lugar durante sus años en las inferiores del club y con el tiempo lo adoptó como un segundo hogar, donde festejaba cumpleaños y compartía la mesa con familia y amigos.

Su plato preferido eran las ranas a la provenzal que preparaba Ester. Se cuenta que incluso desde Nápoles, durante su etapa en el fútbol italiano, se llegaron a solicitar envíos del plato. La mesa que Maradona usaba habitualmente todavía se conserva en el salón, junto a la memoria de otras figuras que también pasaron por el lugar: Palito Ortega, Lolita Torres, el Indio Solari y Andrés Ciro Martínez, entre otros.

Cocina de inmigrantes, patrimonio barrial

El proyecto no se limita a reconocer la longevidad del establecimiento. Sus fundamentos plantean que Chichilo representa un eslabón vivo de la cocina de inmigración calabresa en Buenos Aires, y que lugares como este forman parte del patrimonio cultural y social de los barrios porteños. Funcionan como espacios de encuentro, conservan tradiciones culinarias y encarnan las corrientes migratorias que moldearon la identidad de la Ciudad.

Desde esa perspectiva, la iniciativa impulsada por Donati y sus colegas legisladores no es solo un gesto simbólico hacia un restaurante familiar. Es también una toma de posición sobre qué tipo de lugares merece preservar y reconocer institucionalmente una ciudad que enfrenta, año a año, la presión sobre el tejido comercial y cultural de sus barrios históricos. La placa en Camarones 1901 sería, en ese sentido, algo más que una distinción: una declaración sobre la memoria colectiva de La Paternal y de Buenos Aires.