Caso Moyano: la fiscalía porteña avanza sobre el operativo inicial y suma nuevos testimonios clave
La causa que involucra al exdiputado Facundo Moyano por presuntas lesiones y privación ilegítima de la libertad contra Candela Arizaga ingresó esta semana en una etapa decisiva. Tres policías que participaron de las primeras actuaciones en Belgrano declararon ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 31 de la Ciudad de Buenos Aires, aportando un nuevo eslabón a una investigación que ya acumula testimonios de médicos, vecinos, personal doméstico y el entorno directo de la joven.
El hecho que dio origen a la causa ocurrió en la Comuna 13 y derivó en una imputación que pesa hoy sobre el hijo del histórico sindicalista Hugo Moyano: lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Desde entonces, el expediente fue incorporando declaraciones que, lejos de delinear un cuadro uniforme, presentan versiones que la fiscalía debe ahora sopesar con cuidado antes de definir los próximos pasos.
El entorno de Arizaga habló, y sus dichos sorprenden
Uno de los aspectos más llamativos de la etapa testimonial fue la declaración de Myriam Puntonet, madre de Candela. Lejos de trazar una imagen de conflicto, la mujer reconoció conocer el vínculo entre su hija y el exdiputado, recordó haber concurrido junto a ambos a un recital en el Estadio Monumental y fue tajante al afirmar que la joven nunca le refirió haber atravesado situaciones de violencia de género.
En la misma línea se expresó Victoria Arizaga Morel, hermana de Candela, quien describió la relación como “normal” y sostuvo que entre ambos “nunca hubo nada raro”. También declaró Nicole Bizzoero, amiga de la joven, quien señaló no haber registrado ninguna situación que le generara alarma durante el tiempo que compartió con ella.
Estas declaraciones, que en principio podrían interpretarse como favorables a la defensa de Facundo Moyano, no cierran el expediente: la fiscalía tiene aún pendiente el análisis de los testimonios de los tres efectivos policiales convocados esta semana, quienes deben reconstruir con precisión cómo actuaron durante las primeras horas del procedimiento. Ese relato puede resultar determinante para evaluar si el accionar institucional fue el correcto y si los elementos recabados desde el inicio resultan suficientes para sostener la causa.
Una investigación que pone a prueba al sistema judicial porteño
Más allá del perfil público del imputado, el caso Moyano plantea una pregunta que trasciende lo individual: ¿cómo actúa la justicia de la Ciudad ante denuncias de violencia de género cuando el acusado pertenece a un entorno de poder? La acumulación de testimonios que, hasta aquí, no refuerzan la hipótesis inicial de la fiscalía no implica que la investigación esté debilitada, pero sí obliga al Ministerio Público a ser riguroso en su lectura de los hechos.
La próxima decisión del fiscal será observada con atención: si convoca a nuevos testigos, si avanza hacia una etapa más formal o si reencuadra la acusación, cada movimiento hablará tanto de los hechos investigados como de la solidez y la independencia de la justicia porteña para actuar sin condicionamientos.
Por ahora, la causa sigue abierta. Y con ella, los interrogantes.










