Inicio / Política / Pliego Michelli: Bullrich le ganó la pulseada a Milei en el Senado

Pliego Michelli: Bullrich le ganó la pulseada a Milei en el Senado

Bullrich le ganó la pulseada a Milei: el Senado aprobó el pliego de Michelli con el voto kirchnerista y fractura el bloque libertario

La senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza se abstuvo en la votación que el Presidente quería frenar. El peronismo fue clave. Se nombró además al hijo del presidente de la Corte Suprema.

Lo que parecía una disputa interna menor terminó siendo una demostración de fuerza con consecuencias políticas de largo alcance. El Senado de la Nación aprobó el pliego de Verónica Michelli como jueza del Tribunal Oral Federal 3 de La Plata, ignorando el pedido expreso de Javier Milei de retirarlo. El resultado: 44 votos a favor, siete más que la mayoría necesaria, con el kirchnerismo como socio inesperado de Patricia Bullrich.

El Presidente había solicitado el retiro de la candidatura de Michelli bajo el argumento de que es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, conocido crítico del gobierno libertario. Bullrich, en cambio, se negó a ceder y lo dejó en claro con su abstención en la votación, una señal política inequívoca: no iba a disciplinarse ante una orden que consideraba injusta. “No se puede pedir consecuencias disciplinarias por una situación familiar. La evaluación que hace el Senado es por los méritos”, argumentó la exministra de Seguridad.

La fractura libertaria quedó expuesta sin anestesia. De los 21 miembros del bloque de La Libertad Avanza, 18 votaron en contra del pliego. Bullrich se abstuvo. El formoseño Francisco Paoltroni, fiel a su perfil dísolo, votó a favor. Luis Juez directamente no estuvo presente. El oficialismo mostró sus grietas ante toda la Cámara.

El interbloque peronista Populares fue la pieza que completó el tablero. Sin sus votos, el pliego no habría llegado a la sesión ni habría sido aprobado. La kirchnerista Anabel Fernández Sagasti lo explicó con una frase que resume la estrategia opositora: “Vamos a colaborar con todo lo que sea a favor de la ciudadanía, pero no vamos a claudicar en defensa de la institucionalidad”. Una postura que les permitió aparecer como defensores del equilibrio institucional mientras le asestaban un golpe político al Ejecutivo.

También hubo gobernadores que jugaron con cautela. La radical chaqueña Silvia Schneider, cercana al mandatario Leandro Zdero, se abstuvo. Otras senadoras directamente no participaron de la votación: Alejandra Vigo por Córdoba, Andrea Cristina por Chubut, y la neuquina Julieta Corroza, respondiendo cada una a sus propios gobernadores.

En paralelo, y sin el voto mayoritario del peronismo, también fue aprobado el pliego de Emilio Rosatti como juez federal en Santa Fe. Se trata del hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti. Obtuvo 44 votos a favor y 20 en contra. Igual suerte corrió el pliego de María Julia Sosa, candidata a jueza de cámara y secretaria del juez Julián Ercolini, quien intervino en causas contra Cristina Fernández de Kirchner.

Detrás de escena, la jornada estuvo marcada por una maniobra que pasó casi inadvertida. Bullrich había filtrado una lista de pliegos a tratar que omitía deliberadamente algunas candidaturas sensibles para ella. No figuraba el de Yamile Susan Bernan, jueza que actuó en una causa que la involucra, ni el de Pablo Matkovic, candidato en Neuquén que, como defensor oficial, intervino en otra investigación en su contra. Tampoco aparecía el de Emilio Rosatti.

Cuando Karina Milei se enteró de la maniobra, ordenó al ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques que la sesión terminara con los 73 pliegos aprobados, sin filtros. El pedido del jefe de la UCR, Eduardo Vischi, y un cuarto intermedio de una hora terminaron de allanar el camino. Al regreso, Bullrich sorprendió a propios y extraños al incluir también el pliego de Michelli en la votación.

Tres pliegos quedaron en suspenso. Los de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, candidatos a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico, no fueron habilitados por la oposición dialoguista, que teme resoluciones favorables a la AFA. Tampoco avanzó el de Juan Manuel Mejuto, al que aliados del Gobierno acusan de haber militado en Justicia Legítima, la agrupación kirchnerista de magistrados que tuvo protagonismo hace una década.

Milei conserva un recurso para intentar evitar que Michelli asuma: demorar indefinidamente la firma del nombramiento. Una salida que lo pondría en colisión con el Poder Judicial y que, políticamente, ya luce como una derrota que busca disimularse.