LLA y PRO sellaron su acercamiento en la Legislatura porteña con un foro contra el aborto y la ESI
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires fue escenario este miércoles de un encuentro político que excedió ampliamente el debate ideológico: funcionarios y dirigentes de La Libertad Avanza y del PRO compartieron un foro de agenda conservadora que dejó en evidencia el nivel de convergencia entre ambos espacios, en un momento en que su alianza electoral y programática se consolida en el territorio porteño.
El evento, centrado en natalidad, familia y cuestionamientos a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y a la Educación Sexual Integral (ESI), reunió a figuras de peso de ambas fuerzas. La vicejefa de Gobierno de la Ciudad, Clara Muzzio, fue una de las voces centrales. En su exposición, ratificó su postura contraria al aborto legal y apuntó contra los contenidos de la ESI, que según afirmó, alcanza a niñas y niños desde el nivel inicial. Para graficar los cambios demográficos que, a su entender, atraviesa la Ciudad, Muzzio recurrió a un dato que no pasó desapercibido: en Buenos Aires, los perros superan en número a los menores de 10 años. La comparación sintetizó, en pocas palabras, el tono del foro.
También hizo su reaparición pública Gabriela Michetti, exvicepresidenta de la Nación, quien respaldó los objetivos del encuentro con un encuadre que rozó lo existencial. Michetti sostuvo que quienes impulsan esta agenda buscan defender “la supervivencia de la especie humana” y aseguró que fue “cancelada” por haber expresado abiertamente su rechazo a la legalización del aborto. Su presencia no es un dato menor: Michetti es una figura histórica del PRO que, al alinearse con este tipo de iniciativas, refuerza los puentes entre el macrismo y el espacio libertario.
Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, completó el cuadro oficial con una presentación orientada al fortalecimiento del vínculo familiar como eje de política pública. A ellos se sumaron la senadora nacional Carmen Álvarez Rivero y los diputados nacionales Santiago Santurio y Joaquín Ojeda, junto a legisladores y funcionarios de distintos distritos.
El foro no fue un evento aislado ni meramente simbólico. Representa una señal política concreta: LLA y el PRO avanzan en la construcción de una agenda común que va más allá de los acuerdos coyunturales, y que encuentra en los derechos de las mujeres y en la educación sexual uno de sus principales campos de disputa. En ese marco, el recinto legislativo porteño funcionó como escenario de exhibición de una alianza que busca consolidarse de cara a los próximos desafíos electorales.
El dato político de fondo es que esta confluencia no ocurre en un espacio marginal ni entre figuras de segundo orden. Ocurre en la Legislatura de la Ciudad más populosa del país, protagonizada por quien ocupa la segunda magistratura del gobierno porteño. Eso le da una dimensión institucional que merece ser leída con atención.







