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La Libertad Avanza en CABA: territorio y condiciones al PRO

La Libertad Avanza marca territorio en CABA: recorridas, propuestas y condiciones para una alianza con el PRO

Con la mira puesta en 2027, La Libertad Avanza (LLA) intensifica su despliegue territorial en la Ciudad de Buenos Aires. La estrategia combina visitas a empresas y comercios con la presencia de figuras nacionales de peso, y deja en claro que el espacio libertario no está dispuesto a subordinar su identidad política a ningún acuerdo electoral apresurado, ni siquiera con el PRO.

El miércoles último, Karina Milei, presidenta del partido a nivel nacional, y Pilar Ramírez, titular de LLA en la Ciudad, recorrieron la planta de la fábrica de muebles Fontenla en Villa Lugano, una empresa familiar fundada en 1948 que hoy emplea a unas 300 personas en distintas etapas del proceso productivo. El encuentro con los hermanos Roberto, Federico y Fernando Fontenla giró en torno a los obstáculos que enfrentan las empresas para invertir, contratar y expandirse en el actual marco regulatorio.

La visita no fue solo una postal de gestión. Ramírez aprovechó el espacio para presentar los lineamientos de su proyecto de Ley de Libertad Comercial, una iniciativa que propone desburocratizar los trámites de habilitación en la Ciudad. Entre sus puntos centrales, el proyecto contempla habilitaciones automáticas para actividades de bajo riesgo, la figura del silencio administrativo positivo, una ventanilla única digital y la posibilidad de corregir incumplimientos menores antes de que se aplique una clausura.

“Cuando alguien quiere ampliar una fábrica, abrir un local o contratar a otra persona, el Estado tiene que preguntarse cómo ayudarlo a hacerlo más rápido, no qué nuevo papel puede pedirle”, sintetizó la legisladora. El proyecto establece un plazo de 30 días hábiles para que el Gobierno porteño resuelva determinados trámites, con aprobación automática ante la falta de respuesta. Las actividades de mayor riesgo, como farmacias, locales bailables o espectáculos masivos, quedarían excluidas del régimen simplificado.

Esta no fue la única salida territorial reciente del espacio. La semana anterior, Ramírez había acompañado al ministro de Economía, Luis Caputo, en una recorrida por una sucursal de la cadena de heladerías Lucciano’s en el barrio de Las Cañitas, donde el foco estuvo puesto en el consumo y la recuperación económica. Próximamente, se esperan apariciones en territorio porteño del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

El mensaje político detrás de estas actividades es claro: LLA quiere construir una estructura propia en CABA, con presencia en los barrios y sin depender de la maquinaria del PRO para llegar a los vecinos.

Ramírez frena el entusiasmo por la alianza con el PRO

En paralelo a la construcción territorial, el debate interno sobre una posible convergencia electoral entre LLA y el PRO para 2027 sigue abierto y sin resolución. Ramírez fue categórica al respecto: cualquier acuerdo deberá basarse en coincidencias programáticas y no en simples conveniencias electorales.

La dirigente reconoció que existen puntos de contacto entre ambos espacios, en particular el rechazo a un eventual retorno del kirchnerismo al poder. Pero advirtió que antes de hablar de candidaturas hay que definir políticas concretas. En ese marco, lanzó una crítica directa a la gestión del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri: consideró que la administración actual es “bastante desordenada” y carece de ejes claros, y contrastó ese diagnóstico con lo que, según ella, fue el PRO de los primeros años de Mauricio Macri, al que reconoció como un espacio que “le hizo mucho bien” a la Ciudad.

El posicionamiento de Ramírez la instala como una figura con proyección hacia la Jefatura de Gobierno, aunque desde su entorno aseguran que el foco está puesto, por ahora, en la agenda legislativa de este año.

Lo que queda en evidencia es que LLA no está dispuesta a ir de junior en ninguna coalición. La apuesta es construir volumen político propio en CABA, con propuestas concretas y presencia territorial, para llegar a 2027 en condiciones de negociar de igual a igual o, si fuera necesario, de competir en solitario.