Tres victorias legislativas del Gobierno nacional: Diputados aprobó la reforma del Banco Central, Inocencia Fiscal II y el Tratado de Patentes
El oficialismo cosechó resultados en una extensa sesión en la Cámara baja, aunque los tres proyectos aún deben pasar por el Senado para convertirse en ley. La oposición cuestionó el rumbo económico y los efectos concretos de cada iniciativa.
En una jornada parlamentaria que se extendió hasta la madrugada del jueves, la Cámara de Diputados dio media sanción a tres proyectos centrales de la agenda del Gobierno nacional. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el régimen de Inocencia Fiscal II y la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) obtuvieron las mayorías necesarias para avanzar, aunque con márgenes distintos y debates encendidos en cada caso.
El resultado consolida una racha legislativa del oficialismo en la Cámara baja, aunque los tres textos deberán sortear aún el trámite en el Senado. En el caso del tratado de patentes, la incorporación de modificaciones y una reserva sobre el capítulo II obliga a que el texto regrese a la Cámara alta antes de su sanción definitiva.
Un Banco Central blindado contra el déficit
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA fue la iniciativa que concitó mayor atención política. Con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones, el proyecto logró una mayoría sólida y quedó listo para su tratamiento en el Senado.
La iniciativa apunta a redefinir el mandato del organismo, fijando como objetivo primario la preservación del valor de la moneda y restringiendo de manera significativa los mecanismos de financiamiento monetario al sector público. Entre los cambios más relevantes se encuentran límites más estrictos a los adelantos transitorios al Tesoro, restricciones al financiamiento de provincias y al acceso al mercado primario de deuda pública, y condiciones más exigentes para la transferencia de utilidades.
El diputado Santiago Pauli, del bloque oficialista, encuadró la reforma como una herramienta para recuperar la confianza en el peso y habilitar el ahorro y la planificación a largo plazo. Desde la vereda opuesta, Itai Hagman, de Unión por la Patria, advirtió que el proyecto cercena la capacidad del Estado para intervenir en la economía en momentos de crisis. Una posición más matizada vino de la mano de Nicolás Massot, de Encuentro Federal, quien respaldó el objetivo de estabilidad de precios pero reclamó que la estabilidad financiera también figure entre las prioridades del organismo.
Inocencia Fiscal II: ¿beneficio para contribuyentes o puerta abierta a la evasión?
Con 139 votos a favor y 110 en contra, la reforma tributaria conocida como Inocencia Fiscal II obtuvo media sanción y generó uno de los debates más calientes de la jornada. El proyecto modifica el régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias, elimina los límites de ingresos y patrimonio para acceder a la modalidad simplificada de declaración jurada y extiende hasta el 31 de diciembre de 2027 el plazo de adhesión.
Uno de los cambios más discutidos establece que solo habrá acciones de control cuando la diferencia entre lo declarado y lo relevado en una fiscalización supere el 15% del impuesto determinado. Laura Rodríguez Machado, de La Libertad Avanza, sostuvo que el objetivo es construir una relación de mayor confianza entre el fisco y los contribuyentes cumplidores.
Sin embargo, la oposición fue tajante. Ariel Rauschenberger, de Unión por la Patria, vinculó la reforma con posibles beneficios para operaciones inmobiliarias y planteó riesgos en materia de prevención del lavado de activos. Mariela Coletta, de Provincias Unidas, consideró que la iniciativa favorece a quienes evaden impuestos, mientras que Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda, fue más directo: aseguró que la reforma beneficia a grandes evasores.
Patentes internacionales y el debate sobre soberanía tecnológica
Ya entrada la madrugada, Diputados aprobó la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes con 147 votos afirmativos y 93 negativos. El PCT establece un procedimiento unificado para presentar solicitudes de patentes en múltiples países, algo que el oficialismo presentó como una ventana de oportunidad para investigadores y empresas que desarrollan nuevas tecnologías.
Juliana Santillán Juárez Brahim, del bloque de gobierno, subrayó que el tratado simplifica los trámites para quienes generan conocimiento. Martín Yeza, del PRO, valoró la inserción de la Argentina en estándares internacionales.
La oposición puso el foco en las consecuencias productivas de la adhesión. Santiago Cafiero, de Unión por la Patria, cuestionó que el país asuma compromisos sin garantías de beneficios concretos. Romina del Plá, del Frente de Izquierda, fue más categórica y calificó el acuerdo como una forma de subordinación a intereses externos. El punto de mayor tensión giró en torno al impacto potencial sobre la industria farmacéutica nacional, un sector que históricamente ha sido sensible a los cambios en el régimen de patentes. Para atender esas preocupaciones, el texto aprobado incorporó una reserva sobre el capítulo II que preserva determinadas facultades locales en materia de evaluación y patentamiento, aunque eso obliga a que el proyecto regrese al Senado.
La agenda del Gobierno avanza, pero el Senado tiene la última palabra
Los tres resultados de la jornada refuerzan la capacidad del oficialismo para acumular victorias en Diputados con el apoyo de distintos bloques aliados. Sin embargo, ninguno de los tres proyectos está aún convertido en ley. La reforma del Banco Central y el régimen de Inocencia Fiscal II deberán superar el filtro del Senado, mientras que el tratado de patentes tendrá que volver a la Cámara alta por las modificaciones introducidas en el debate.
El recorrido que viene no será sencillo. Las mismas tensiones que atravesaron la sesión en Diputados anticipan que el debate en el Senado será igualmente disputado, con una oposición que no está dispuesta a ceder terreno sin plantear sus propias condiciones.










